A veces hacer planes para tus hijos es una excusa para hacer algo que a ti te apetecía mucho. Yo tengo un hijo fascinado por las naves espaciales porque su padre es un friki, y también enamorado del mar y sus habitantes... Y yo lo agradezco mucho.
Nos pasamos una hora viendo a esos seres increíbles dando vueltas alrededor nuestro y sobre nosotros como si no estuviéramos allí, silenciosos, perfectos. Y teníais que oír a Pablo. Eso si que es emoción...





No hay comentarios:
Publicar un comentario